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Consejos para elegir una residencia de mayores



Cuando tenemos que ingresar a un familiar en una residencia de mayores surgen muchas dudas. Un informe de la OCU desvela que la mayoría de los encuestados se sienten satisfechos del trato en los geriátricos, encontrándose mejor en los centros públicos que privados.

Para realiza este trabajo la OCU ha conseguido la opinión de 600 peronas que durante los últimos años tuviesen a un familiar en una residencia de mayores. En el capítulo de preguntas les formulaban cuestiones sobre las habitaciones, cuidados médicos, comida, coste, gestión, etc. En las públicas la satisfacción se puntúa con un 7,6 frente al 7 de las concertadas.

Pero conseguir plaza en una residencia pública no es nada sencillo. Tres de cada cuatro tuvo que esperar y en el 16% de los casos la espera se alargó durante más de dos años. En el caso de la concertada el 40% tuvo que inscribirse a una lista de espera.

Para todos aquellos que tengan pensado meter a un familiar en una residencia tienen que tener en cuenta una serie de consejos:

Visitar las instalaciones antes de elegir la residencia. Comprobar que está adaptada a las necesidades del mayor y a su grado de dependencia.

  • Asegurarse de que la residencia dispone de suficiente personal cualificado. La ratio óptima es de cinco residentes por cuidador si se valen por sí mismos y menos de tres residentes por cuidador si son dependientes.
  • Antes de ingresar hay que pedir y leer el contrato y el reglamento interno. Es necesario prestar atención a posibles cláusulas que vinculen el pago con las propiedades del residente.
  • Pedir información sobre los servicios incluidos y excluidos en el precio.
  • Tener en cuenta que cuando hay vacaciones o días de ingreso hospitalario se puede, dependiendo de los casos, descontar el coste de la manutención.
  • Si hay alguna incidencia (desaparición de objetos personales, accidentes, cuidados diarios, incumplimiento de servicios, etc.) se puede reclamar a través de las hojas de reclamaciones de consumo y acudir a la inspección de la Consejería de Asuntos Sociales.

Menús a domicilio para mayores



Hacerse la comida no es tan sencillo para muchos mayores. Tienen problemas para desplazarse al supermercado, cargar con la comprar o simplemente ponerse delante de los fogones. Por eso hay que intentar hacerle la vida más fácil.

Otros muchos que disponen de cualidades y tiempo prefieren dedicar el tiempo a otras cosas. Para unos y para otros hay un servicio de comida a domicilio con unos precios muy ventajosos gracias a un acuerdo entre la Confederación Española de Organizaciones de Mayores, CEOMA y la empresa Unión Castellana de Alimentación Ucalsa.

Los mayores pueden disfrutar de un menú por 4 euros, y si son dos el precio será de 6 euros. Todo esto sin necesidad de moverse de casa, ya que te lo llevan a tu domicilio. Esta empresa prepara los platos en función de las patologías que presenten los interesados, ya que hay menús para diabéticos, hipertensos, etc.

De momento, este servicio está en funcionamiento en la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha (Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara), Castilla y León (Ávila y Segovia), Andalucía (Córdoba, Sevilla y Cádiz), Comunidad Valenciana (Valencia y Alicante) y la Región de Murcia.

Sin lugar a dudas estos menús a domicilio contribuyen a que los mayores tengan una mayor calidad de vida y disfruten en todo momento de una dieta equilibrada. Además se evitarán el riesgo de accidentes, muy comunes en la cocina.

Nutrición para mayores de 65 años



Unos correctos hábitos alimenticios nos ayudarán a tener una mejor salud. Llegados a la jubilación debemos de prestarle una mayor atención a nuestra nutrición así como a la práctica de ejercicio. A partir de los 65 años hay más opciones de padecer problemas de diabetes, anemia o hipertensión. 

Lo que no podemos es desatender las tareas diarias como ir a la compra o cocinar, ya que no solo será beneficioso para una dieta sana sino que también nos ayudará a ejercitar la mente. Te proporcionamos una serie de consejos para que tengas en cuenta para mantener un buen estado de salud:

Organiza una compra semanalmente, planificando los alimentos que comprarás. ¿Por qué no vas a hacerla con algún amigo? - Aunque vivas sólo, anímate a cocinar. Tener que hacer menos cantidad no es excusa ya que puedes congelar varias raciones para los días que no tengas ganas de cocinar y además, preparar los ingredientes, estar pendiente de los tiempos de cocción, etc, son ejercicios rutinarios que además de entretenerte, te beneficiarán indirectamente.

  • Haz, por lo menos, 3 comidas al día, sin olvidarse nunca del desayuno.
  • Reduce las calorías de tu dieta porque, a medida que envejecemos, tenemos menor actividad física.
  • Sigue comiendo de todo: una dentadura débil no es razón suficiente para erradicar de nuestra dieta productos tan esenciales como la carne. Si es tu caso, la solución puede estar en los purés con todo tipo de ingredientes: verduras, pescado y por supuesto carnes.
  • Come diariamente distintos tipos de cereales; pan, arroz, fideos... un aporte de fibra le ayudará a a mantener un buen funcionamiento intestinal y reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las enfermedades del corazón y diabetes tipo 2.
  • Carnes blancas mejor que rojas; incorpora a tu compra semanal carne de pavo o de pollo, siempre sin piel para disminuir la cantidad de grasa. - No abuses del café ni por supuesto del alcohol.
  • Cuidado con el colesterol. Prescinde de los fritos y en caso de hacerlos, sólo con aceite de oliva.
  • Los embutidos, sólo de forma excepcional. Igual con la bollería industrial y la casquería.
  • Bebe al menos dos litros de agua al día (de 8 a 10 vasos de agua). Aunque no tengamos sed, es imprescindible que nos protejamos ante una posible deshidratación. Además, bebe leche, zumos e infusiones que te aportarán una ración extra de nutrientes, proteinas, calcio...
  • No a la sal. Sí al sabor. Es importante que los alimentos estén bien condimentados porque comer es un placer a cualquier edad y precisamente a edades avanzadas, en las que es habitual el incómodo consumo de medicamentos, la hora de la comida no puede ser un suplicio más. Añadiendo especias como el tomillo, el romero o el laurel, daremos sabor a nuestros platos a la vez que prevenimos la hipertensión.
  • Verduras, legumbres, hortalizas y pescado deben tener un papel esencial en nuestra dieta diaria.
  • Los lácteos son nuestro mejor aliado contra la osteoporosis. Leche, quesos, yogurt... Si son desnatados, mejor.
  • No dudes en consultar a tu médico o dietista ante cualquier duda, especialmente antes de tomar ningún complemento multivitamínico y al dentista sobre el cuidado y limpieza de tu dentadura y encías.
  • Come con otras personas de vez en cuando para hacerlo más agradable. Pon un mantel bonito, prueba una nueva receta...

Qué comer en la Tercera Edad


La gente mayor debe de comer de todo salvo que haya órdenes facultativas de evitar determinados alimentos. Unos correctos hábitos alimenticios nos ayudarán a prevenir enfermedades cardiovasculares, osteoporosis o cánceres.

Y es que muchos problemas de salud de los jubilados vienen derivados no comer adecuadamente. Las comidas sanas contribuyen a mejorar la calidad de vida y aceleran las recuperaciones, que a estas edades resulta bastante complicado. A continuación os proponemos una serie de consejos en materia de alimentación que os ayudarán a envejecer mejor:
  • En el mercado hay que realizar una correcta compra. Lo mejor es ir después de comer, con el estómago lleno para evitar adquirir productos muy golosos. También hay que saber conservar correctamente esos productos en el hogar.
  • Realizar cuatro comidas y si tenemos mucho apetito comer entre horas una pieza de fruta y menos cantidad en las comidas principales.
  • Consumir una gran variedad de alimentos, comiendo siempre con moderación. No vale darse un buen atracón y luego estar un día sin llevarse nada a la boca.
  • Comer frutas y verduras todos los días, además de lácteos.
  • Comer carnes rojas y blancas, retirando con anterioridad la grasa.
  • Moderar el consumo de sal y evitar en gran medida las frituras. Si tienes que comer un filete hazlo mejor a la plancha.
  • Consumir la mayor cantidad de agua posible. Es una buena manera de mantenerse sano.
La alimentación es vital en un buen envejecimiento, tanto o más importante que el ejercicio físico y mental. De vez en cuando puedes darte algún capricho.