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Envejecimiento activo: practicar yoga


Conectar con el espíritu interior y la conciencia universal para recuperar la alegría por la vida, al tiempo que se fortalecen huesos, articulaciones y músculos, es lo que un adulto mayor puede lograr si se decide a disfrutar de su cuerpo sobre un tapete de yoga.

En un corto espacio de tiempo, los ejercicios de yoga especialmente adaptados para mayores pueden despertar el poder regenerador del cuerpo. Tendrás más energía, un mejorado estado físico y una actitud más positiva ante la vida. Muchos de los problemas asociados con la edad como el insomnio, falta de iniciativa, circulación insuficiente y problemas digestivos pueden corregirse.

Respirar mejor, es otra ventaja que los adultos mayores adquieren con la práctica de yoga, ya que los ejercicios de respiración o pranayama aumentan la capacidad del diafragma y los pulmones, lo que permite introducir más oxígeno al cuerpo y combatir las enfermedades respiratorias.

El peligro del calor



Siempre que se aproxima una oleada de calor, sobre todo en el Sur y centro de la Península escuchamos como los niños y las personas mayores son los principales damnificados. Por eso queremos que afrontes la llegada de las altas temperaturas con una serie de recomendaciones:

  • Evita salir a la calle en las horas más calurosas del día.
  • No te esfuerces demasiado cuando esté haciendo mucho calor.
  • Si tienes que salir permanezca a ser posible a la sombra.
  • Cúbrete la cabeza con un sombrero o gorra y vístete con ropa ligera de colores claros.
  • Cierra las persianas y echa los toldos de las fachadas expuestas al sol.


Es importante refrescarse, sobre todo durante las horas de más sol, que suelen ser entre las 3 y las 5 de la tarde. Aunque no notes los síntomas del calor, ten mucho cuidado, porque puede darte un mareo o sufrir un golpe de calor. Te aconsejamos los siguientes aspectos:

  • Bebe bastante agua y con frecuencia (al menos 2 litros diarios), aunque no sientas sed, e ingiere alimentos con frecuencia.
  • Dúchate frecuentemente durante el día o refréscate con paños húmedos.
  • Evita el alcohol, las bebidas con cafeína y las comidas calientes.
  • Aumenta el consumo de frutas de verano y verduras (gazpachos ligeros y ensaladas frías) para recargar el organismo de sales minerales.
  • Permanece durante el mayor tiempo posible dentro de casa en la sala más fresca.
  • Las habitaciones de la casa deben disponer de persianas o toldos en las ventanas o balcones. El frigorífico debe estar en perfecto estado de funcionamiento.
  • Si en tu domicilio no hay un sitio fresco o con aire acondicionado acércate, al menos durante dos o tres horas, a un centro refrigerado, cercano (centro comercial, centros de la tercera edad, biblioteca....)


Debes de recordar una serie de aspectos como que:

  • Existen situaciones de agotamiento por calor y/o aparición de calambres que requieren también de cuidados de rehidratación. En estos casos es necesario cesar toda actividad, beber líquidos y refrescar el cuerpo.
  • En caso de calores intensos las personas mayores que vivan solas deben estar acompañadas y recibir ayuda diariamente de la familia y vecinos o, en su defecto, solicitar ayuda a los Servicios Sociales de su Ayuntamiento. 
  • Y si los síntomas se agravan, consultar con su Centro de Salud o llama al 112.


Sexo a partir de los 65 años



Los mitos abundan en lo que se refiere al sexo en la edad madura. Todo se centra en problemas de impotencia, post menopausia e incluso en ocasiones se recalca la falta de apetito sexual a partir de los 60 años.

Determinadas dolencias musculares pueden suponer un problema para mantener relaciones. Por ejemplo trastornos circulatorios o diabetes pueden provocarnos impotencia y las mujeres arrastran problemas de sequedad vaginal a medida que cumplen años.

Por lo tanto, una buena salud es determinante para disfrutar al máximo de la sexualidad. La edad no es ningún problema para mantener relaciones. En el caso de que arrastremos algún impedimento lo mejor es pedir consejo a un especialista.

Los especialistas coinciden en que el órgano más importante en la sexualidad, es el cerebro. Cualquier temor o inseguridad se puede convertir en el mayor impedimento a la hora del coito. El principal miedo de los hombres suele ser su erección, mientras que el de la mujer suele vincularse más a su presencia física; no sentirse erótica y sensual. 

Además, a edades muy avanzadas, es muy frecuente la pérdida del deseo para el sexo porque no tenemos pareja estable. Casi la mitad de las mujeres mayores de 65 años son ya viudas.

El sexo proporciona placer y autoestima al margen de la edad. Si presentamos algún problema que nos impida tener relaciones con asiduidad, debemos de remediarlo con celeridad y dejarlo en manos de un especialista.



Nutrición para mayores de 65 años



Unos correctos hábitos alimenticios nos ayudarán a tener una mejor salud. Llegados a la jubilación debemos de prestarle una mayor atención a nuestra nutrición así como a la práctica de ejercicio. A partir de los 65 años hay más opciones de padecer problemas de diabetes, anemia o hipertensión. 

Lo que no podemos es desatender las tareas diarias como ir a la compra o cocinar, ya que no solo será beneficioso para una dieta sana sino que también nos ayudará a ejercitar la mente. Te proporcionamos una serie de consejos para que tengas en cuenta para mantener un buen estado de salud:

Organiza una compra semanalmente, planificando los alimentos que comprarás. ¿Por qué no vas a hacerla con algún amigo? - Aunque vivas sólo, anímate a cocinar. Tener que hacer menos cantidad no es excusa ya que puedes congelar varias raciones para los días que no tengas ganas de cocinar y además, preparar los ingredientes, estar pendiente de los tiempos de cocción, etc, son ejercicios rutinarios que además de entretenerte, te beneficiarán indirectamente.

  • Haz, por lo menos, 3 comidas al día, sin olvidarse nunca del desayuno.
  • Reduce las calorías de tu dieta porque, a medida que envejecemos, tenemos menor actividad física.
  • Sigue comiendo de todo: una dentadura débil no es razón suficiente para erradicar de nuestra dieta productos tan esenciales como la carne. Si es tu caso, la solución puede estar en los purés con todo tipo de ingredientes: verduras, pescado y por supuesto carnes.
  • Come diariamente distintos tipos de cereales; pan, arroz, fideos... un aporte de fibra le ayudará a a mantener un buen funcionamiento intestinal y reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las enfermedades del corazón y diabetes tipo 2.
  • Carnes blancas mejor que rojas; incorpora a tu compra semanal carne de pavo o de pollo, siempre sin piel para disminuir la cantidad de grasa. - No abuses del café ni por supuesto del alcohol.
  • Cuidado con el colesterol. Prescinde de los fritos y en caso de hacerlos, sólo con aceite de oliva.
  • Los embutidos, sólo de forma excepcional. Igual con la bollería industrial y la casquería.
  • Bebe al menos dos litros de agua al día (de 8 a 10 vasos de agua). Aunque no tengamos sed, es imprescindible que nos protejamos ante una posible deshidratación. Además, bebe leche, zumos e infusiones que te aportarán una ración extra de nutrientes, proteinas, calcio...
  • No a la sal. Sí al sabor. Es importante que los alimentos estén bien condimentados porque comer es un placer a cualquier edad y precisamente a edades avanzadas, en las que es habitual el incómodo consumo de medicamentos, la hora de la comida no puede ser un suplicio más. Añadiendo especias como el tomillo, el romero o el laurel, daremos sabor a nuestros platos a la vez que prevenimos la hipertensión.
  • Verduras, legumbres, hortalizas y pescado deben tener un papel esencial en nuestra dieta diaria.
  • Los lácteos son nuestro mejor aliado contra la osteoporosis. Leche, quesos, yogurt... Si son desnatados, mejor.
  • No dudes en consultar a tu médico o dietista ante cualquier duda, especialmente antes de tomar ningún complemento multivitamínico y al dentista sobre el cuidado y limpieza de tu dentadura y encías.
  • Come con otras personas de vez en cuando para hacerlo más agradable. Pon un mantel bonito, prueba una nueva receta...

Actividades y Pasatiempos para personas mayores


Una vez que nos jubilamos tendemos a convertirnos en personas sedentarias, preferimos quedarnos en casa viendo la televisión o leer un libro. La búsqueda de pasatiempos y de actividades nos proporciona muchos beneficios a la salud, como puede ser la reducción de enfermedades del corazón, diabetes. El aumento de actividades puede ayudar a retrasar la aparición de enfermedades como el alzheimer.

Una de las actividades que ayudan a la estimulación es la jardinería, donde la persona mayor se mantendrá ocupada con el cuidado de las flores y plantas. La jubilación es también una época propicia para aprender a tocar un instrumento o pintar, que por lo general son actividades que siempre nos llamaron la atención pero nunca nos decidimos a practicarlas por falta de tiempo.

Si lo tuyo no son los instrumentos también hay coros específicos para las personas de la tercera edad. Son actividades que promueven la interacción con los demás. No requieren de gran fuerza, solo un poco de motivación y ganas de aprender.

En los centros de día y hogares del anciano puedes conseguir nuevos amigos y disfrutar de juegos de concentración donde puedes poner en marcha tus cualidades. Entre ellos tienes puzzles, juegos de cartas o el ajedrez. Si lo que prefieres es revivir viejos tiempos deportivos o empezar en el mundo del ejercicio físico puedes apuntarte a cursos de educación física, que están pensados para personas mayores y que se adaptan a vuestras condiciones.

Y es que cualquiera de estas actividades le ayudarán a conocer a gente nueva y socializar. Algunas personas mayores aprovechan estos cursos para conversar y conseguir nuevas amistades de tu edad.